lunes, 13 de marzo de 2017

Las Competencias Clave para El Aprendizaje Permanente

Las Competencias Clave, conocimientos, capacidades y actitudes necesarias.

                                                                                    Las Competencias Clave

Definidas como una combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas al contexto, son aquellas que las personas precisan para su realización y desarrollo individual, la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo.

Se han establecido ocho competencias clave. Iguales en importancia, muchas de ellas se entrelazan y apoyan en determinados aspectos, y comparten temas comunes: pensamiento crítico, creatividad, capacidad de iniciativa, resolución de problemas, evaluación del riesgo, toma de decisiones y gestión constructiva de los sentimientos. A continuación, se define cada competencia clave junto con los conocimientos, capacidades y actitudes necesarios.

1. Comunicación en la lengua materna (¹) 

Es la habilidad de expresar e interpretar conceptos, pensamientos, sentimientos, hechos y opiniones de forma oral y escrita (escuchar, hablar, leer y escribir), e interactuar lingüísticamente en contextos sociales y culturales, como la educación y la formación, la vida privada y profesional y el ocio.

Para comunicarse en su lengua materna, una persona necesita conocimientos del vocabulario, gramática y funciones del lenguaje. Esto supone ser consciente de los tipos de interacción verbal, de una serie de textos literarios y no literarios, de las características de los estilos y registros de la lengua y de la diversidad del lenguaje y de la comunicación en función del contexto.

Las personas deben poseer las capacidades para comunicarse en múltiples situaciones y adaptarla a los requisitos. Esto incluye las habilidades para distinguir y utilizar distintos textos, buscar, recopilar y procesar información, utilizar herramientas de ayuda y formular y expresar los propios argumentos orales y escritos de modo convincente y adecuado al contexto.

Una actitud positiva entraña la disposición al diálogo crítico y constructivo, la apreciación de las cualidades estéticas y la voluntad de dominarlas, y el interés de interactuar con otros. Implica ser consciente de la repercusión de la lengua en los demás y utilizarla de manera positiva y socialmente responsable.

2. Comunicación en lenguas extranjeras (²) 

Comparte las principales capacidades de la comunicación en la lengua materna y exige capacidades de mediación y comprensión intercultural. El grado de dominio de la persona será distinto en las cuatro dimensiones (escuchar, hablar, leer y escribir) y variará en función de la lengua de que se trate, el nivel social y cultural, el entorno, las necesidades e intereses individuales.

Exige conocimientos del vocabulario y la gramática funcional y ser consciente de los principales tipos de interacción verbal y registros de la lengua. Conocer las convenciones sociales, los aspectos culturales y la diversidad lingüística es importante.

Las capacidades esenciales son la habilidad de entender mensajes orales, iniciar, mantener y concluir conversaciones y leer, entender y producir textos adecuados a las necesidades personales. Asimismo, las personas deben ser capaces de utilizar correctamente las herramientas de ayuda y de aprender informalmente otras lenguas.

Una actitud positiva conlleva la apreciación de la diversidad cultural y el interés y la curiosidad por las lenguas y la comunicación intercultural.

3. Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología

La competencia matemática es la habilidad para desarrollar y aplicar el razonamiento matemático, con el fin de resolver problemas en situaciones cotidianas. Entraña la capacidad y voluntad de utilizar modos matemáticos de pensamiento (pensamiento lógico y espacial) y representación (fórmulas, modelos, construcciones, gráficos y diagramas).

Las capacidades necesarias incluyen un buen conocimiento de los números, las medidas y las estructuras, así como de las operaciones y representaciones matemáticas básicas y la comprensión de los términos y conceptos matemáticos y un conocimiento de las preguntas a las que las matemáticas pueden dar respuesta.

Una actitud positiva en matemáticas se fundamenta en el respeto de la verdad y en la voluntad de encontrar argumentos y evaluar su validez.

La competencia científica alude a la capacidad y voluntad de utilizar el conjunto de conocimientos y metodología empleados para explicar la naturaleza, con el fin de plantear preguntas y extraer conclusiones soportadas en pruebas. Por competencia en tecnología se entiende la aplicación de dichos conocimientos y metodología en respuesta a lo que se percibe como deseos o necesidades humanos. Estas dos competencias suponen la comprensión de los cambios causados por la actividad humana y la responsabilidad del individuo como ciudadano.

Los conocimientos esenciales incluyen los principios básicos de la naturaleza -conceptos y métodos científicos- y los productos y procesos tecnológicos, junto con el entendimiento de la incidencia de la ciencia y la tecnología en la naturaleza, sus avances, riesgos y aplicaciones en las sociedades.

Las capacidades se refieren a la habilidad para utilizar y manipular herramientas y máquinas tecnológicas, datos científicos para alcanzar un objetivo. Las personas deben reconocer los rasgos de la investigación científica y poder comunicar las conclusiones y el razonamiento que les condujo a ellas.

Precisan una actitud de juicio y curiosidad críticos, un interés por las cuestiones éticas y el respeto por la seguridad y la sostenibilidad, el progreso científico y tecnológico en relación con uno mismo, la familia, la comunidad y los problemas globales.

4. Competencia digital

La competencia digital conlleva el uso seguro y crítico de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI) y se sustenta en las competencias básicas de TIC. Requiere una buena comprensión y amplios conocimientos sobre la naturaleza y función de las TSI, las aplicaciones informáticas y las oportunidades y riesgos potenciales que ofrecen internet y la comunicación por medios electrónicos para la vida profesional, el ocio, las redes de colaboración, el aprendizaje y la investigación.

Las capacidades necesarias incluyen buscar, obtener, tratar y usar información, de forma crítica y sistemática, evaluando su pertinencia y diferenciando entre información real y virtual, pero reconociendo sus vínculos. Las personas deben ser capaces de utilizar herramientas para producir, presentar y comprender información compleja, tener la habilidad de acceder a servicios basados en internet y saber utilizar las TSI en apoyo del pensamiento crítico, la creatividad y la innovación.

Las TSI requieren una actitud crítica y reflexiva acerca de la información disponible y un uso responsable de los medios interactivos.

5. Aprender a aprender

Es la habilidad para iniciar y persistir en el aprendizaje, y gestionar el tiempo y la información eficazmente, ya sea individualmente o en grupos. Implica ser consciente del propio proceso de aprendizaje y poder superar los obstáculos para culminarlo con éxito. Aprender a aprender hace que los alumnos se apoyen en experiencias vitales y de aprendizaje anteriores, con el fin de utilizar los nuevos conocimientos y capacidades en la vida privada y profesional, la educación y formación.

Requiere las capacidades básicas para el aprendizaje complementario, como la lectura, la escritura, el cálculo y las TIC. A partir de ahí, la persona debe poder acceder a nuevos conocimientos y capacidades para que gestione su aprendizaje, carrera y actividad profesional y, en particular, sea capaz de perseverar en el aprendizaje, concentrarse por períodos prolongados y reflexionar críticamente sobre los fines del aprendizaje. Se espera que sean autónomas y autodisciplinadas, capaces de trabajar en equipo, evaluar su labor y procurarse asesoramiento, información y apoyo.

Toda actitud positiva debe basarse en la motivación y la confianza para iniciar y culminar con éxito el aprendizaje a lo largo de la vida, y en la orientación a la resolución de problemas. El deseo y la curiosidad de buscar oportunidades de aprender y aplicar lo aprendido en diversos contextos vitales son esenciales para una actitud positiva.

6. Competencias sociales y cívicas

Estas competencias abarcan las personales, interpersonales e interculturales y recogen los comportamientos que preparan para participar de modo eficaz y constructivo en la vida social y profesional, sobre todo en sociedades cada vez más diversificadas, y, en su caso, para resolver conflictos.

La competencia social se relaciona con el bienestar personal y colectivo y exige entender el modo como las personas pueden procurarse un estado de salud física y mental óptimo. Participar plenamente en los ámbitos social e interpersonal requiere comprender los códigos de conducta y usos aceptados. Es importante conocer los conceptos básicos relativos al individuo, grupo, organización del trabajo, igualdad y no discriminación entre hombres y mujeres, sociedad y cultura, y comprender las dimensiones multicultural y socioeconómica europeas y percibir cómo la identidad cultural nacional interactúa con la europea.

Los elementos centrales de esta competencia son la capacidad de comunicarse constructivamente, mostrar tolerancia, expresar y comprender puntos de vista diferentes, negociar sabiendo inspirar confianza y sentir empatía. Las personas deben ser capaces de gestionar el estrés y la frustración y de expresarlos constructivamente, y distinguir la esfera profesional de la privada.

Esta competencia se basa en una actitud de colaboración, en la seguridad en uno mismo y en la integridad. Las personas deben interesarse por el desarrollo socioeconómico, la comunicación intercultural, la diversidad de valores y el respeto a los demás, y estar dispuestas a superar prejuicios y comprometerse.

La competencia cívica se fundamenta en el conocimiento de los conceptos de democracia, justicia, igualdad, ciudadanía y derechos civiles y su formulación en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y en declaraciones internacionales. Incluye el conocimiento de acontecimientos contemporáneos y de las principales tendencias en la historia nacional, europea y mundial. Además debería desarrollarse la conciencia de los objetivos y valores de los movimientos sociales y políticos, el conocimiento de la integración europea y la conciencia de la diversidad e identidades culturales de Europa.

Las capacidades de la competencia cívica se relacionan con la habilidad para interactuar con eficacia en lo público y manifestar solidaridad e interés por resolver problemas de la comunidad. Conlleva la reflexión crítica y creativa, la participación constructiva en actividades comunitarias y la toma de decisiones a nivel local, nacional o europeo, mediante el voto.

El pleno respeto de los derechos humanos, incluida la igualdad como base de la democracia, y la apreciación y la comprensión de las diferencias de los sistemas de valores de las distintas religiones o grupos étnicos sientan las bases de una actitud positiva, como también manifestar el sentido de la responsabilidad y mostrar comprensión y respeto de los valores compartidos que garantizan la cohesión de la comunidad.

7. Sentido de la iniciativa y espíritu de empresa

Se entiende como la habilidad de la persona para transformar las ideas en actos; se relaciona con la creatividad, innovación y asunción de riesgos y la habilidad de planear y gestionar proyectos para alcanzar objetivos. En esta competencia se apoyan todas las personas al ser conscientes del contexto en el que desarrollan su trabajo y aprovechar las oportunidades. Es el cimiento de otras capacidades y conocimientos más específicos que precisan las personas para una actividad social o comercial, incluyendo la concienciación sobre los valores éticos y promoción de la buena gobernanza.

Entre los conocimientos necesarios está la capacidad de reconocer las oportunidades para las actividades personales, profesionales y comerciales, junto con la comprensión general del funcionamiento de la economía y las oportunidades y desafíos que afronta todo empresario u organización. Las personas deben ser conscientes de la postura ética de las empresas y de cómo éstas pueden ser un impulso positivo, por ejemplo, mediante el comercio justo y las empresas sociales.

Las competencias se relacionan con la gestión proactiva de los proyectos, la representación y negociación efectiva y la habilidad de trabajar individual y colaborativamente en un equipo. Es primordial la capacidad de determinar los puntos fuertes y débiles de uno mismo y de evaluar y asumir riesgos cuando se justifique.

La actitud empresarial se caracteriza por la iniciativa, la proactividad, la independencia y la innovación en la vida privada, social y profesional; y está relacionada con la motivación y determinación a la hora de cumplir objetivos, personales o comunes, incluido el ámbito laboral.

8. Conciencia y expresión culturales

Es la apreciación de la importancia de la expresión creativa de ideas, experiencias y emociones a través de distintos medios, como la música, las artes escénicas, la literatura y las artes plásticas.

La expresión cultural requiere una conciencia de la herencia cultural a escala local, nacional y europea y de su lugar en el mundo. Abarca el conocimiento de las principales obras culturales y de la cultura popular contemporánea. Es imprescindible comprender la diversidad cultural y lingüística europea y mundial, la necesidad de preservarla y la importancia de los factores estéticos en lo cotidiano.

Las capacidades están relacionadas con la apreciación y disfrute de las obras de arte y de las artes escénicas, y la expresión de uno mismo a través de distintos medios. Se necesita la habilidad para comparar las opiniones creativas y expresivas personales con otras, y para realizar las oportunidades sociales y económicas de una actividad cultural.

La expresión cultural es fundamental para el desarrollo de las aptitudes creativas, que pueden trasladarse a una variedad de contextos profesionales. La base del respeto y de una actitud abierta a la diversidad de la expresión cultural es una buena compresión de la cultura propia y un sentimiento de identidad. Una actitud positiva se basa además en la creatividad y en la voluntad de cultivar las capacidades estéticas mediante la expresión artística y la participación en la vida cultural.

Lista de medidas y calendario indicativo para este 2017
Desarrollar unas capacidades de mayor calidad y más adecuadas


Nota

(¹) En las sociedades multiculturales y multilingües de Europa, se admite que la lengua materna puede no tratarse, en todos los casos, de una lengua oficial del Estado miembro en cuestión, y que la capacidad de comunicarse en una lengua oficial es una condición necesaria para garantizar la plena participación de las personas en la sociedad. En algunos Estados miembros, la lengua materna puede ser una de las lenguas oficiales. Cada Estado miembro debe decidir, en función de sus necesidades y circunstancias específicas, las medidas para abordar estos casos y aplicar la definición de modo consecuente.


(²) Es importante reconocer que muchos europeos viven en familias y comunidades bilingües o multilingües, y que la lengua oficial del país en que viven puede que no sea su lengua materna. Para estos grupos, dicha competencia puede referirse a una lengua oficial, y no a una lengua extranjera. Sus necesidades, motivaciones y razones socioeconómicas para desarrollar esta competencia en apoyo de su integración diferirán, por ejemplo, de las que tienen los grupos que aprenden una lengua extranjera para trabajar o viajar. Cada Estado miembro debe decidir, en función de sus necesidades y circunstancias específicas, las medidas para abordar estos casos y aplicar la definición de modo consecuente.

Fuentes:
http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-210023.html
https://ec.europa.eu/transparency/regdoc/rep/1/2016/ES/1-2016-381-ES-F1-1.PDF